Historia
Categoría : Mosaico
Los ejemplos mas antiguos encontrados en Asia consisten en sencillos diseños realizados con guijarros, pero es en Europa en el siglo VI a.c. donde los artesanos griegos en el siglo V a.c. depuraron la técnica consiguiendo sorprendentes resultados a pesar de las limitaciones de su paleta consistente en guijarros de tamaño uniforme de aproximadamente dos centímetros de diámetro y colores que iban del blanco al negro, usados sin tallar para formar mosaicos de suelo de complicados diseños en los que remarcaban las superficies con pequeños guijarros negros.

En la antigüedad, el mosaico se destino fundamentalmente a la realización de suelos y pavimentos donde la durabilidad y la resistencia eran la principal consideración. La piedra, sobre todo el mármol y la piedra caliza, eran particularmente apropiadas. Se empleaban enteras o cortadas en pequeñas piezas y los colores naturales suministraban una gama básica de matices para el artista.
Los mosaicos romanos se consideran como los mejores ejemplos de este tipo de arte. Los romanos desarrollaron y refinaron la técnica para aplicarla en las paredes y los suelos en las casas de los patricios, y edificios públicos.
Tras la caída del Imperio Romano mantuvo su uso en la arquitectura cristiana, bizantina, persa e india.
Aunque la importancia del mosaico como arte ha sufrido altibajos a lo largo de la historia, su durabilidad, viveza y versatilidad han mantenido su interés hasta nuestros días.

A finales del siglo XIX el mosaico recibe un renovado impulso gracias al modernismo y en la actualidad continua siendo un arte que produce asombrosos resultados.