Vidrieras iglesia de Santa María de Palacio, Logroño
Categoría : Trabajos


LAS VIDRIERAS
SITUACIÓN Y DIMENSIONES
Los huecos a los que van destinados los bocetos que presentamos están situados como se indica en el plano adjunto y numeradas de sur a norte.

FACHADA SUR:
Cuatro huecos, referenciados como S.I situada en ábside, S.II, S.III y S.IV distribuidas en la Nave-Crucero.
DIMENSIONES:
1.- 2,80 m x 1,10 m ancho en arco apuntado.
2.- 3,60 m x 2 m ancho en arco apuntado
3.- 3,50 m x 1,80 m ancho en arco escarzano
4.- 3,50 m x 1,80 m ancho en arco escarzano



FACHADA OESTE:
Dos hueco referenciados como 5 situado tras el coro y 6 .
DIMENSIONES:
5.- 2,60m x 1,50 m ancho
6.- 2 m x 2 m ancho ojival

CARA NORTE:
Dos huecos en arco apuntado situados en nave y ábside referenciados como 7 y 8.
DIMENSIONES:
7.- 3,60 m x 2 m ancho en arco apuntado
8.- 2,80 m x 1,10 m ancho en arco apuntado


PROGRAMA GRÁFICO Y TECNOLÓGICO DE LAS VIDRIERAS
El diseño de este conjunto de vidrieras está pensado y estudiado en función de la historia y contenido que la iglesia de Santa María de Palacio ha tenido y conserva. Por lo tanto y con el fin de no alterar el difícil equilibrio que la combinación de estilos arquitectónicos, escultóricos y ornamentales aporta, hemos optado por evitar los temas iconográficos en las vidrieras, con el fin de complementar el conjunto, manteniendo una unidad temática y al tiempo una relación con el espacio en que se encuentran.


Emblema de la Orden del Santo Sepulcro.
Esquema de la nervadura de la torre octogonal

Para la realización de las vidrieras de la iglesia de Santa María de Palacio nos hemos planteado antes de nada la incidencia que podría tener este conjunto de vidrieras en la luz de su interior. Atendiendo a la distancia entre los vanos y amplitud de los muros hemos optado por crear un diseño que responda a la necesidad de potenciar la luminosidad sin caer en excesos.
Para mantener ese grado de luz interior y hacerlo compatible con las vidrieras que proponemos hemos aplicado este esquema a cada panel reflejándolo como en un caleidoscopio en toda la superficie de la vidriera y creando así un entramado con abundancia de líneas de plomo lo que permite a modo de diafragma la correcta matización de la luz, al tiempo que manteniendo la transparencia de los vidrios soplados pretendemos que la luz sea trasmitida con la máxima intensidad de color y la regulación adecuada.
De esta forma la relación entre luz y color serán armónicos y producirán un ambiente equilibrado.
Los dos paneles con el escudo imperial de las actuales vidrieras, quedarían integrados dentro de medallones en las vidrieras 3 y 5, que sin interrumpir el entramado de la red de plomos propuesta, amortiguan su color para permitir la visión de los mismos mediante una integración armónica.